Cuando Bolivia comenzaba a salir de una de las crisis sociales más prolongadas de los últimos años, una nueva tragedia golpeó al país. Una avioneta de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) que realizaba una misión de apoyo humanitario y monitoreo de rutas se estrelló el domingo en el cerro Sayari, en Cochabamba, causando la muerte de sus seis ocupantes: cuatro militares, una madre y su hija de apenas cinco años.
La aeronave había despegado por la mañana desde el aeropuerto de El Alto con destino a Cochabamba.
Las víctimas civiles fueron identificadas como Ericka Bustamante Fuentes y su hija Ariadne Lobatón Bustamante. Junto a ellas viajaban los efectivos militares Ariel Maida Suárez, Dema Celier Vidal Pedraza, Marcelo Alberto Pérez Becerra y Franz Gabriel Terrazas Mollinedo. Horas después de perder contacto con la aeronave, los equipos de búsqueda encontraron los restos del aparato en una zona montañosa de difícil acceso. No hubo sobrevivientes.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que la misión estaba vinculada a las operaciones de apoyo desplegadas por el Estado para atender las consecuencias de los bloqueos y colaborar en el restablecimiento de la circulación entre La Paz y Cochabamba.
“Ha sido un siniestro que ha enlutado a las Fuerzas Armadas”, afirmó la autoridad al expresar sus condolencias a los familiares de las víctimas. Helicópteros militares participaron posteriormente en la recuperación de los cuerpos y su traslado a Cochabamba, mientras la Fiscalía inició una investigación para determinar las causas del accidente.
La tragedia ocurre en un momento especialmente sensible para el país. Durante las semanas de conflicto, al menos 16 personas perdieron la vida en hechos relacionados con los bloqueos, la mayoría porque no pudo recibir atención médica oportuna. Entre ellas hubo pacientes que no lograron llegar a hospitales, personas atrapadas en ambulancias y conductores varados durante días en las carreteras.
A esa dolorosa lista se suman ahora los nombres de una madre, una niña y cuatro servidores públicos que murieron cuando intentaban contribuir a restablecer la conexión entre dos ciudades separadas por los bloqueos.

