La Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Túpac Katari de La Paz determinó declarar un cuarto intermedio en sus movilizaciones y bloqueos, en medio del nuevo escenario político marcado por la aplicación del estado de excepción y el acuerdo suscrito entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB).
La decisión fue asumida por la dirigencia de la organización tras una evaluación de la coyuntura y de las medidas adoptadas en los últimos días. Con esta determinación, los sectores afiliados a la organización campesina suspenden temporalmente las acciones de presión que mantenían en distintas carreteras del departamento paceño.
No obstante, los dirigentes aclararon que la medida no implica una renuncia a sus demandas ni el abandono definitivo de las movilizaciones. Por el contrario, señalaron que permanecerán en estado de emergencia y atentos a la evolución de los acontecimientos políticos y sociales del país.
La organización había sido uno de los principales actores de las protestas registradas durante las últimas semanas, participando en bloqueos y movilizaciones junto a otros sectores sociales que exigían respuestas a la crisis económica y política.
La decisión de declarar cuarto intermedio se produce después de varios días de negociaciones y cambios en el escenario nacional, marcado por el despliegue de operativos de desbloqueo y la reducción gradual de puntos de conflicto en diferentes regiones del país.
Pese al repliegue temporal, la dirigencia de la Túpac Katari advirtió que continuará realizando seguimiento a las decisiones gubernamentales y a la situación de los dirigentes y movilizados que enfrentan procesos judiciales derivados de las protestas.
La medida también representa un giro respecto a la postura asumida por la organización en semanas anteriores, cuando había ratificado la continuidad de las movilizaciones y rechazado cualquier posibilidad de levantar las medidas de presión mientras no se atendieran sus demandas.
Con el cuarto intermedio declarado por la organización campesina, uno de los principales focos de movilización en el departamento de La Paz entra en una etapa de pausa, mientras persisten las tensiones políticas en torno al estado de excepción y a las acciones que desarrolla el Gobierno para restablecer la transitabilidad en las carreteras del país.
Por La Razón

