El presidente del Estado, Rodrigo Paz, decretó la madrugada de este sábado el Estado de Excepción en todo el territorio nacional, argumentando que la medida responde a la prolongación de los bloqueos y a lo que calificó como un intento de desestabilización en el país.

A través de un mensaje dirigido a la población, el mandatario señaló que la decisión fue asumida junto a su gabinete luego de agotar las vías del diálogo y tras 51 días de conflictos y cortes de rutas que afectan a diferentes regiones del país.

Paz afirmó que el objetivo de la medida no es restringir las libertades de la ciudadanía, sino garantizar el libre tránsito y devolver la normalidad a la población afectada por los bloqueos.

En ese marco, informó que instruyó a la Policía Boliviana y a las Fuerzas Armadas ejecutar las acciones necesarias para despejar las carreteras y restablecer la circulación en todo el territorio nacional.

Asimismo, el jefe de Estado exhortó a los sectores movilizados a levantar de manera voluntaria las medidas de presión y advirtió que aún están a tiempo de desistir de los bloqueos.

La determinación se conoce después de que el Gobierno suscribiera un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) con el objetivo de contribuir a la pacificación del país. Sin embargo, el convenio fue rechazado por sectores campesinos de La Paz y grupos afines al evismo, que anunciaron la continuidad de sus protestas y mantienen la demanda de renuncia del mandatario.

Hasta el momento, las autoridades no brindaron mayores detalles sobre el alcance de las medidas que serán aplicadas durante la vigencia del Estado de Excepción.

Revista Estamos Vivos 

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