Estudios recientes alertan sobre la presencia de microplásticos en peces del lago Titicaca, una situación que especialistas relacionan con residuos generados en áreas urbanas de La Paz y El Alto que terminan llegando al lago a través de los ríos de la cuenca.

Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico de menos de cinco milímetros que se forman por la degradación de envases, bolsas y otros productos, o que provienen de actividades cotidianas como el lavado de ropa sintética, el desgaste de neumáticos y algunos productos de uso personal.

Según investigaciones citadas en el ensayo “Microplásticos en el Titicaca: ¿Cómo el Consumo Paceño Contamina el Lago Sagrado?”, parte de estos residuos llega al lago mediante el río Katari, que recibe descargas domésticas e industriales de poblaciones como El Alto, Viacha y Laja.

La contaminación ya fue identificada en especies nativas consumidas por las poblaciones ribereñas. Un estudio realizado por investigadores peruanos encontró microplásticos en peces del género Orestias, entre ellos el ispi y el carachi amarillo, detectando partículas tanto en el sistema digestivo como en tejidos destinados al consumo humano.

Especialistas explican que estos residuos pueden permanecer durante largos periodos en el ambiente y llegar a formar parte de la cadena alimenticia de los ecosistemas acuáticos.

Los estudios también identificaron la presencia de partículas plásticas en playas, sedimentos y aguas superficiales del Titicaca, evidenciando que la contaminación afecta a distintos componentes del lago.

Ante este panorama, investigadores y organizaciones ambientales señalan la importancia de fortalecer el tratamiento de aguas residuales, reducir el uso de plásticos de un solo uso y mejorar la gestión de residuos para evitar que más contaminantes lleguen a uno de los ecosistemas de agua dulce más importantes de Sudamérica.

(Con información de Secasem)

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