Las personas que enfrentaron dificultades económicas debido a los bloqueos y conflictos sociales podrán acceder a mecanismos de refinanciamiento y reprogramación de créditos bancarios, luego de que el Gobierno aprobara un decreto destinado a aliviar la situación de miles de prestatarios en el país.

La medida está dirigida a sectores como gremiales, trabajadores por cuenta propia, artesanos y otros ciudadanos que vieron afectada su capacidad de pago durante las semanas de movilizaciones.

“Se firmó un decreto de reprogramación de deudas a nivel nacional. Gremiales, cuentapropistas, artesanos y todos los bolivianos que no pudieron pagar durante los bloqueos tendrán la posibilidad de reorganizar ese compromiso sin ahogo”, afirmó el presidente Rodrigo Paz.

De acuerdo con la norma, las entidades financieras deberán adecuar las nuevas condiciones de pago a la situación económica de cada cliente. Además, el refinanciamiento o la reprogramación no afectarán la calificación de riesgo de los prestatarios.

El decreto también contempla periodos de gracia de hasta seis meses, durante los cuales los beneficiarios podrán suspender temporalmente el pago de capital, intereses, seguros y otros cargos vinculados al crédito.

Asimismo, se establece un periodo de prórroga para quienes inicien el trámite de reprogramación, evitando cobros o modificaciones en sus obligaciones mientras la solicitud es evaluada por la entidad financiera.

La disposición señala además que los bancos deberán agilizar la atención de las solicitudes, difundir los requisitos para acceder a estos beneficios y asumir los costos administrativos relacionados con los trámites de refinanciamiento o reprogramación.

La supervisión y control del cumplimiento de estas medidas estará a cargo de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), mientras que las aseguradoras deberán mantener vigentes las coberturas vinculadas a los créditos acogidos a estos mecanismos.

La norma busca brindar un alivio temporal a quienes vieron afectadas sus actividades económicas durante los conflictos, permitiéndoles reorganizar sus obligaciones financieras de acuerdo con su capacidad de pago.

Revista Estamos Vivos

Compartir en