Los bloqueos instalados principalmente en El Alto continúan y se radicalizan pese al avance del trámite para la abrogación de la Ley 1720 sobre conversión voluntaria de la propiedad. Las movilizaciones mantienen cercada a La Paz con cortes en las rutas hacia Oruro, Desaguadero, el lago Titicaca y el norte del departamento, además de protestas y marchas en el centro paceño.

La noche del martes, la Cámara de Senadores aprobó la abrogación de la norma con modificaciones, por lo que el proyecto deberá volver a Diputados para su revisión. Aunque esta era una de las principales demandas de sectores campesinos e indígenas movilizados, las medidas de presión no fueron levantadas y algunas dirigencias ampliaron sus exigencias, incluyendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Las terminales de buses de La Paz y El Alto continúan con salidas suspendidas debido a los bloqueos instalados desde la pasada semana. Solo algunos sectores provenientes de Pando y Beni analizan abandonar las protestas tras la decisión legislativa.

El conflicto también comienza a impactar en el abastecimiento de productos básicos. Comerciantes reportan incrementos diarios en los precios de carne, verduras y otros alimentos debido a las dificultades para el transporte.

A la situación se suma una alerta sanitaria. La ministra de Salud, Marcela Flores, informó que cuatro toneladas de oxígeno medicinal permanecen retenidas en las rutas Huanchaca–Sica Sica y Desaguadero, afectando el suministro para hospitales de La Paz y El Alto.

Entretanto, el Gobierno reiteró su convocatoria al diálogo y advirtió que las movilizaciones buscan generar desestabilización, mientras las organizaciones movilizadas ratificaron que mantendrán las medidas de presión.

Revista Estamos Vivos 

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