Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que la crisis por la mala calidad de la gasolina, que afectó a vehículos en los primeros meses de 2026, ya fue controlada y no debería repetirse.
La estatal reconoció que el problema perjudicó a transportistas y familias, y explicó que se originó por varios factores al mismo tiempo: la dependencia de combustible importado, tanques con residuos acumulados y la mezcla de gasolina con componentes que dañaron motores.
Según detalló, durante años algunos tanques estuvieron casi vacíos, lo que generó sedimentos. Cuando volvieron a llenarse, estos restos se mezclaron con la gasolina y causaron fallas en los vehículos.
Para resolver la situación, YPFB suspendió temporalmente despachos en algunos casos, realizó controles en todo el país y ajustó las condiciones a sus proveedores. También incorporó aditivos para mejorar la calidad del combustible.
Actualmente, la empresa asegura que la gasolina que se distribuye cumple con controles más exigentes y pasa por pruebas constantes.
Además, anunció que se actualizarán normas, se mejorarán los tanques de almacenamiento y se impulsará la producción nacional para evitar nuevos problemas.
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