El Gobierno informó que Bolivia y Chile coordinan una investigación conjunta por el presunto robo y adulteración de combustible importado que habría ingresado al país entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
El viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, señaló que las pesquisas permitieron identificar a personas involucradas en una organización internacional que operaba principalmente en garajes particulares en territorio chileno y que también contaba con colaboradores en Bolivia.
Según la autoridad, por instrucción del presidente Rodrigo Paz se iniciarán procesos contra los integrantes de esta red, mientras continúan las acciones judiciales en ambos países.
Las investigaciones apuntan a que el delito se habría cometido en ciudades del norte de Chile como Iquique y Arica, donde presuntamente se realizaba el robo y la adulteración del combustible destinado al mercado boliviano. Sin embargo, las autoridades indicaron que aún no se tiene certeza sobre cuándo comenzaron las operaciones ni el volumen total afectado, ya que el caso continúa en desarrollo.
Paredes advirtió además que el esquema criminal no se limitaría a Chile, pues existen indicios de actividades similares en Paraguay y Argentina, lo que ampliaría el alcance de la investigación internacional.
En este contexto, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, indicó que, de acuerdo con estimaciones oficiales, alrededor de 5.000 cisternas provenientes de Chile habrían ingresado al país durante el periodo investigado. Se presume que estas unidades transportaban aproximadamente 150 millones de litros de combustible mezclado con agua sucia y aceite usado.
Las autoridades aseguraron que las indagaciones continúan y que, en los próximos días, se dará a conocer mayor información sobre la estructura y el alcance de esta presunta red internacional de adulteración de combustibles.
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