El caso de la niña Yuvinka, de ocho años, continúa abierto pese a la identificación del tío político como principal sospechoso del crimen ocurrido en Santa Cruz. En este nuevo escenario, Álex Mamani, cuñado de la menor y señalado inicialmente como autor del hecho, seguirá siendo parte del proceso judicial, esta vez bajo la figura de encubrimiento.
La directora de la Fundación Ave de Cristal, Melania Torrico, confirmó que la imputación contra Mamani fue modificada. Según explicó, ya no se lo considera responsable directo de la muerte de la niña, pero se mantiene su vinculación al proceso por presuntamente haber ocultado información relevante. Torrico sostuvo que su intervención permitió ampliar la investigación hacia otros miembros del entorno familiar, lo que derivó en la identificación del tío político como sospechoso principal.
La activista también observó fallas en las primeras etapas de la investigación. Indicó que, si bien la Policía Boliviana y el Ministerio Público realizaron diversas actuaciones, se registraron errores en la recolección de pruebas y en la determinación inicial de responsabilidades.
Desde la defensa legal, el abogado penalista Cristian Sánchez cuestionó que Mamani continúe implicado en el proceso. A su criterio, la nueva tipificación busca evitar que se reconozcan los errores cometidos al inicio de la investigación y que se active un eventual reclamo por daños y perjuicios. Señaló que, aunque Mamani fue liberado de las acusaciones de homicidio e infanticidio, se estaría reformulando el proceso para mantenerlo vinculado sin admitir la detención injustificada que sufrió.
Sánchez agregó que la privación de libertad tuvo consecuencias psicológicas y civiles para el joven, efectos que dijo persisten aun después de su excarcelación.
Mientras tanto, la investigación continúa bajo la nueva línea procesal, con el foco puesto en determinar responsabilidades dentro del entorno familiar de la menor.
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