La empresa SpaceX inició el despliegue de su tecnología Direct-to-Cell, un sistema que permite que los satélites de Starlink funcionen como torres móviles en órbita baja y conecten directamente a los teléfonos celulares sin necesidad de antenas externas ni redes WiFi.

Este avance permite que los smartphones compatibles mantengan comunicación básica cuando no existe cobertura terrestre, como en áreas rurales, carreteras alejadas o regiones sin infraestructura de telecomunicaciones. La conexión se realiza de forma automática al perder señal tradicional y habilita, en esta primera etapa, el envío de mensajes de texto, la transmisión de ubicación y servicios de emergencia. En fases posteriores se prevé incorporar llamadas de voz y datos móviles.

Actualmente, el servicio opera en países como Estados Unidos, Canadá, Japón y Australia mediante acuerdos con operadoras locales. En Estados Unidos está integrado en planes premium de T-Mobile, mientras que en Canadá se encuentra en fase de prueba con Rogers Communications. En Japón funciona con SoftBank y en Australia con Telstra, enfocado principalmente en mensajes SMS para zonas remotas.

La compatibilidad depende del hardware del dispositivo y de su capacidad para operar con estándares de redes no terrestres (NTN). Entre los modelos habilitados se encuentran equipos recientes de Apple, Google y Samsung, así como otros fabricantes que incorporan módems compatibles con la norma 3GPP Release 17 o superior. Además, los usuarios deben activar manualmente la opción de conectividad satelital en los ajustes del sistema.

En comparación con el sistema Apple Emergency SOS, Direct-to-Cell ofrece una cobertura más amplia en cuanto a funciones, ya que no se limita únicamente a mensajes de emergencia y puede operar tanto en dispositivos iOS como Android, siempre que exista un acuerdo entre SpaceX y la operadora móvil correspondiente.

De acuerdo con la Unión Internacional de Telecomunicaciones, este tipo de tecnología podría contribuir a reducir la brecha digital al garantizar comunicación básica en regiones donde antes no existía señal. El desarrollo apunta a transformar la conectividad móvil, ampliando su alcance más allá de las redes terrestres y acercando el acceso a servicios esenciales a comunidades aisladas y viajeros en zonas remotas.

Revista Estamos Vivos 

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