El Carnaval de Oruro, reconocido por la UNESCO desde 2008 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, continúa consolidándose como una de las manifestaciones culturales más representativas de Bolivia y de América Latina.
Durante seis días, la ciudad de Oruro se convierte en un escenario donde confluyen la devoción religiosa, la historia y la creatividad popular. Diversas danzas tradicionales recorren las principales calles en un despliegue coreográfico que combina música, color y simbolismo.
El festejo se caracteriza además por la riqueza de sus máscaras, tejidos y bordados, elaborados mediante técnicas ancestrales transmitidas de generación en generación. Estos elementos constituyen parte esencial de una tradición que integra saberes artesanales con expresiones rituales y artísticas.
Más allá de su dimensión festiva, el Carnaval de Oruro es considerado una expresión de memoria colectiva e identidad cultural. Autoridades y gestores culturales destacan que esta celebración mantiene vivo el vínculo entre comunidades, tradición y futuro, al tiempo que refuerza el valor del patrimonio inmaterial como elemento de cohesión social.
El reconocimiento internacional otorgado por la UNESCO ha contribuido a su proyección global y a la necesidad de preservar sus prácticas culturales, consideradas un legado para las próximas generaciones.
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