El Carnaval se consolida como el principal motor de la actividad económica del primer trimestre en Bolivia. De acuerdo con proyecciones del Viceministerio de Fomento al Turismo Sostenible, el impacto económico del sector alcanzará los Bs 1.000 millones, una cifra que podría incrementarse al incorporar otros rubros vinculados a la cadena productiva del turismo.
Con el objetivo de fortalecer este movimiento, el Gobierno puso en marcha una estrategia intensiva de promoción que incluye la participación de 50 influencers, entre nacionales e internacionales, para posicionar destinos clave como Oruro, Tarija, Santa Cruz y La Paz. En el caso de Oruro, se prevé la llegada de cerca de 300.000 personas durante las festividades.
Sector hotelero prevé ingresos por $us 65 millones
Desde la Cámara Hotelera, se estima que el feriado de Carnaval permitirá generar más de $us 65 millones en ingresos. Su presidente, Jorge Vaca, señaló que esta festividad representa, junto con el Año Nuevo, el periodo más importante para la industria, al constituirse en un impulso económico significativo para el sector.
Indicó que alrededor del 70% de la población opta por celebrar en su lugar de residencia, mientras que el 30% se desplaza hacia los principales centros festivos del país. Actualmente, la ocupación hotelera alcanza un 70%, con la expectativa de que las reservas de último momento incrementen esta cifra.
No obstante, el sector reporta una reducción aproximada del 20% en comparación con la gestión 2025, atribuida principalmente al incremento en las tarifas del transporte aéreo y a los mayores costos operativos registrados en los últimos meses.
BoA refuerza vuelos por alta demanda
Para garantizar la movilidad de los viajeros, Boliviana de Aviación (BoA) habilitó una programación especial con más de 30 vuelos adicionales, beneficiando a más de 1.500 pasajeros. Las rutas reforzadas incluyen conexiones entre Santa Cruz, Sucre, Tarija y Cochabamba, además del enlace entre Cochabamba y Oruro.
Según el Ministerio de Obras Públicas, los vuelos extraordinarios se operan con aeronaves CRJ-200 y buscan fortalecer la conectividad aérea durante los días de mayor demanda, asegurando un traslado fluido y seguro de turistas en el país.
Las autoridades destacaron que el éxito de este movimiento económico depende de mantener condiciones adecuadas de transporte y circulación, a fin de que el Carnaval continúe siendo un pilar para la sostenibilidad de miles de empleos directos e indirectos vinculados al turismo y los servicios en Bolivia.
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