Las personas con discapacidad visual, así como aquellas que viven con discapacidad grave o muy grave, forman parte de los sectores priorizados por el Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE), en el marco de una política de equidad social destinada a proteger a la población que enfrenta mayores barreras económicas y sociales. El programa fue diseñado como una respuesta temporal del Estado ante el incremento del costo de vida, con el objetivo de reforzar los ingresos de los hogares más vulnerables sin afectar los beneficios sociales ya existentes.

En el caso de las personas con discapacidad visual, están habilitadas aquellas que se encuentran registradas en el Instituto Boliviano de la Ceguera (IBC) y que hayan recibido el Bono Anual de Indigencia hasta el 15 de diciembre de 2025. Si el beneficiario es menor de edad, el cobro del apoyo económico puede ser realizado por su tutor debidamente acreditado, garantizando que el beneficio llegue de manera efectiva al núcleo familiar. Para acceder al programa no es necesario actualizar datos ni realizar trámites adicionales, siendo suficiente presentar el carnet de identidad original y vigente en cualquier banco del país.

De igual forma, las personas con discapacidad grave o muy grave que estén inscritas en el Sistema de Información del Programa de Registro Único Nacional de Personas con Discapacidad (SIPRUNPCD) al 30 de noviembre de 2025 acceden automáticamente al beneficio del programa PEPE. El diseño del programa contempla la entrega de un solo beneficio por familia, una medida orientada a ampliar la cobertura y permitir que el apoyo económico alcance a un mayor número de hogares en situación de vulnerabilidad.

El beneficio económico del programa PEPE asciende a Bs 450 por familia y se distribuye en tres pagos mensuales de Bs 150 correspondientes a enero, febrero y marzo de 2026, con la posibilidad de cobrarse de manera fraccionada o acumulada hasta el 30 de abril de 2026. Al igual que en los demás sectores, el PEPE no reemplaza ni modifica los bonos o beneficios regulares, sino que se suma como un apoyo adicional y temporal, garantizando un acceso sencillo, automático y digno para las personas con discapacidad y sus familias.

Revista Estamos Vivos 

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