El Gobierno nacional oficializó el lanzamiento del Programa Extraordinario de Protección y Equidad (PEPE), una medida orientada a reforzar los ingresos de los hogares bolivianos que ya forman parte de la red de protección social del Estado. El beneficio comenzará a pagarse desde el lunes 26 de enero de 2026 en todo el país y se aplicará de manera automática, sin necesidad de registros ni trámites adicionales.
El viceministro de Tesoro y Crédito Público, Christian Morales, explicó que el programa se sustenta en la base de datos de los bonos sociales efectivizados durante la gestión 2025, lo que permitirá una transferencia rápida y directa de los recursos. “No se requiere que la población llene formularios ni se inscriba en entidades financieras, porque el sistema ya reconoce a los beneficiarios”, afirmó la autoridad en entrevista.
De acuerdo con la información oficial, podrán acceder al Bono PEPE quienes hayan recibido en 2025 alguno de los siguientes beneficios: Bono Juana Azurduy, Bono Juancito Pinto, Bono de Indigencia por Ceguera, Bono de Discapacidad y Renta Dignidad para adultos mayores que no perciben jubilación.
El monto del beneficio es de 150 bolivianos mensuales, aunque su duración varía según el grupo poblacional. Para los beneficiarios de los bonos Juana Azurduy, Juancito Pinto, discapacidad e indigencia, el pago se realizará durante tres meses (enero, febrero y marzo), con un periodo de gracia en abril para quienes no logren cobrar en el plazo inicial. En el caso de los adultos mayores no jubilados, el aporte se incorporará a partir de febrero al pago regular de la Renta Dignidad durante 12 meses, elevando su ingreso mensual de 350 a 500 bolivianos.
Con el objetivo de evitar aglomeraciones, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas anunció que en los próximos días se difundirá un cronograma segmentado de cobro, que definirá fechas específicas según la terminación de la cédula de identidad u otros criterios de priorización. Asimismo, se precisó que el beneficio podrá cobrarse en cualquier entidad financiera habilitada para el pago de bonos estatales, sin la obligación de acudir exclusivamente al Banco Unión.
Para las personas con discapacidad grave o muy grave que no puedan realizar el cobro de forma presencial, el sistema reconoce automáticamente a los tutores previamente registrados, quienes podrán retirar los fondos sin requerimientos adicionales.
Más allá del apoyo económico inmediato, Morales destacó que el programa PEPE permitirá avanzar en la construcción de una Base de Datos Social integral, destinada a identificar con mayor precisión los niveles de vulnerabilidad de las familias bolivianas. Según la autoridad, esta herramienta sentará las bases para futuras políticas públicas más focalizadas y eficientes en materia de protección social.
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