Pese a la firma de un acuerdo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) para abrogar el Decreto Supremo 5503 y levantar los bloqueos, la noche de este domingo persistía la incertidumbre sobre la suspensión efectiva de la medida de presión, debido a la falta de una comunicación formal y a la permanencia de los puntos de bloqueo en distintas rutas del país.
Cerca de las 17:00, tras concluir la reunión con el Ejecutivo, el máximo dirigente de la COB, Mario Argollo, informó que los bloqueos serían levantados y que el sector se mantendría en estado de emergencia mientras se concreta el cumplimiento del acuerdo y la redacción de una nueva norma. Sin embargo, hasta las 21:00, los bloqueadores continuaban apostados en las carreteras.
De acuerdo con el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), consultado a las 20:55, se registraban 67 puntos de bloqueo a nivel nacional, siendo el departamento de La Paz el más afectado por la interrupción del tránsito.
La incertidumbre también se reflejó en la Terminal de Buses de La Paz. Desde esta instancia, alrededor de las 20:15, informaron que no existía una comunicación oficial sobre la habilitación de las vías, por lo que, mediante un comunicado, se determinó no autorizar la salida de buses interdepartamentales por razones de seguridad, hasta que se confirme formalmente la liberación de las rutas.
El escenario se tornó más tenso cuando algunos dirigentes de los Ponchos Rojos expresaron su desacuerdo con el acuerdo alcanzado y protagonizaron incidentes a la salida de la reunión sostenida en la zona de Rodrigo Paz, donde incluso se lanzó un adoquín contra el vehículo que trasladaba al dirigente de la COB.
Posteriormente, otro representante de este sector advirtió que las movilizaciones continuarán hasta que también se abroguen los decretos supremos 5509 y 5515, y confirmó que mantendrán la vigilia y los bloqueos, prolongando la incertidumbre sobre la normalización del tránsito en el país.
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