El sector empresarial privado de Cochabamba alertó que la concentración territorial de los bloqueos en rutas estratégicas del país está profundizando los impactos económicos y sociales, convirtiendo la interrupción vial en un fenómeno de alcance sistémico que afecta de manera directa al transporte, comercio, servicios y turismo.

La advertencia surge en un contexto de alta conflictividad social, marcada por la activación simultánea de 11 frentes de bloqueo en carreteras troncales que conectan el oriente, occidente y sur del país. Esta situación ha provocado una paralización casi total del transporte de carga y pasajeros, además de una abrupta caída del turismo, dejando a Cochabamba en un escenario de aislamiento operativo justo al inicio de un fin de semana de elevada demanda de movilidad.

Según un Reporte de Afectación Económica elaborado por la Unidad de Análisis Económico de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC), la disrupción logística ocasiona una pérdida económica diaria estimada en Bs 93,4 millones, con efectos directos sobre las empresas, el empleo y las economías locales.

El informe detalla que, desde el inicio de la gestión 2026, se registran 56 conflictos sociales activos y 61 puntos de bloqueo a nivel nacional, de los cuales el 90% se concentra en el occidente del país. En este escenario, Cochabamba, considerada un eje estratégico para la logística, producción y servicios, acumula una afectación económica de Bs 287,1 millones debido a la interrupción de sus principales corredores viales.

En el sector del transporte de carga, el cierre de rutas mantiene varados alimentos, insumos productivos y mercancías, incrementando los costos logísticos, extendiendo los tiempos de entrega y elevando el riesgo de deterioro de productos perecederos. Esta situación compromete el abastecimiento regular de los mercados urbanos y genera presiones inflacionarias a nivel local.

El transporte de pasajeros también se ve severamente afectado, con la suspensión de salidas interdepartamentales que limita desplazamientos laborales, educativos, médicos y familiares, reduciendo los ingresos diarios de transportistas y trabajadores vinculados a la cadena de movilidad.

De forma paralela, la ruptura de la conectividad vial ha derivado en una crisis del turismo, con una paralización estimada cercana al 90% a nivel nacional. El turismo interno enfrenta cancelaciones masivas, suspensión de circuitos regionales y una drástica caída de la ocupación hotelera, mientras que el turismo externo se ve impactado por la falta de condiciones para un desplazamiento seguro y continuo, deteriorando la imagen del país como destino.

Este escenario afecta directamente a hoteles, restaurantes, agencias de viaje, guías turísticos, operadores de transporte, artesanos y economías comunitarias, sectores con alta participación de empleo informal y temporal, que enfrentan una pérdida casi total de ingresos diarios y un aumento de la vulnerabilidad social.

La FEPC concluye que la acumulación de bloqueos en el occidente del país y el aislamiento logístico de Cochabamba representan una amenaza estructural para la economía nacional, al fracturar el principal eje de integración productiva, comercial y turística. En ese marco, el sector empresarial considera que el restablecimiento pleno de la transitabilidad en corredores estratégicos es una condición indispensable para reactivar la economía, proteger el empleo y evitar un mayor deterioro de los sectores más sensibles.

Revista Estamos Vivos

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