El ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli, informó que aproximadamente el 20% de la producción nacional de Gas Licuado de Petróleo (GLP) se desvía al contrabando hormiga, principalmente hacia el Perú, situación que junto a bloqueos sociales y el acopio de la población agrava el desabastecimiento del carburante en el país.

En una entrevista concedida este viernes hacía la prensa, la autoridad explicó que uno de los factores centrales de la escasez fue la interrupción del transporte de GLP hacia las plantas engarrafadoras, debido a bloqueos registrados en la estación Oconi, en el marco de las protestas contra el Decreto Supremo 5503.

Medinaceli detalló que estas medidas impidieron el funcionamiento normal de la planta, lo que ocasionó retrasos en la distribución del combustible. No obstante, señaló que tras un cuarto intermedio en las movilizaciones se logró restablecer de manera parcial el transporte del GLP.

Como segundo factor, el ministro alertó sobre un cambio en las actividades delictivas de contrabando. Tras la eliminación del subsidio al diésel, las redes ilegales habrían redirigido sus operaciones hacia el GLP, aprovechando el precio subvencionado que se mantiene en el mercado interno.

A esta situación se suma la sobredemanda generada por el temor al desabastecimiento. Según la autoridad, muchas familias están adquiriendo más garrafas de las habituales como medida preventiva, lo que incrementa la presión sobre el sistema de distribución.

Pese al escenario complejo, el Gobierno ratificó que el precio de la garrafa se mantiene congelado en Bs 22,50, priorizando la protección de la economía de los sectores más vulnerables. Sin embargo, Medinaceli advirtió que la situación exige reforzar los controles y la fiscalización, recordando que la normativa vigente contempla sanciones, incluida la privación de libertad, para quienes incurran en el contrabando de un servicio público esencial.

La autoridad subrayó que el desafío actual requiere acciones coordinadas para garantizar el abastecimiento y frenar las actividades ilícitas que afectan la distribución del GLP en el país.

Revista Estamos Vivos 

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