El Gobierno de China reclamó este lunes la liberación inmediata del presidente venezolano Nicolás Maduro, capturado por Estados Unidos durante una operación militar en Caracas, y advirtió que el uso de la fuerza por parte de Washington representa un riesgo para la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, expresó su “grave preocupación” por la detención de Maduro y su esposa, Cilia Flores, y pidió a Estados Unidos que garantice su seguridad personal mientras se encuentran fuera de Venezuela. Lin calificó la acción estadounidense como una violación del derecho internacional y de los principios de la Carta de las Naciones Unidas, acusando a Washington de recurrir a un “uso descarado de la fuerza” contra un país soberano.

China subrayó que estas acciones socavan la soberanía de Venezuela y amenazan la paz regional. Además, el país asiático reiteró su oposición al uso o amenaza de la fuerza en las relaciones internacionales y rechazó prácticas de lo que calificó como “acoso hegemónico”.

Llamado al diálogo y respaldo al Consejo de Seguridad de la ONU

Lin Jian instó a Estados Unidos a cesar los esfuerzos por socavar al Gobierno venezolano y a resolver la crisis mediante diálogo y negociación. Asimismo, China respaldó la convocatoria de una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la situación y aseguró que el órgano debe cumplir con sus responsabilidades conforme a su mandato.

El portavoz afirmó que China respeta la soberanía e independencia de Venezuela y confía en que el país gestione sus asuntos internos según su Constitución y leyes, sin confirmar contactos directos con la vicepresidenta interina, Delcy Rodríguez.

En cuanto a la cooperación bilateral, Lin subrayó que la relación energética entre China y Venezuela se basa en estados soberanos y está protegida por el derecho internacional. Asimismo, aseguró que los intereses legítimos de China en Venezuela seguirán siendo protegidos, independientemente de los cambios políticos internos.

China rechazó la idea de establecer “esferas de influencia” en América Latina y reafirmó que su política regional es coherente, estable y basada en los principios de no injerencia, igualdad y beneficio mutuo, manteniendo relaciones de amistad y cooperación con los países de la región.

Las declaraciones de Pekín se producen en un contexto de alta tensión regional tras la operación estadounidense que resultó en la captura de Maduro y el traslado a Estados Unidos, un hecho que ha generado críticas internacionales y motivado la convocatoria urgente de la ONU.

Revista Estamos Vivos 

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