Mientras el humo aún se disipaba en las calles de Caracas, el eco de las explosiones llegó rápidamente a Bolivia. El expresidente Evo Morales no tardó en utilizar sus redes sociales para lanzar una condena tajante contra lo que llamó una «brutal agresión imperial».

Para Morales, la sorpresiva operación militar estadounidense que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro no es solo un operativo táctico, sino un ataque directo a la soberanía de toda la región que busca imponer un nuevo orden geopolítico por la fuerza.

La reacción del líder boliviano pone el foco en la fractura ideológica que vive el continente. Al grito digital de «¡Venezuela no está sola!», Morales busca movilizar la solidaridad internacional en un momento donde el Gobierno venezolano, desbordado por el ataque en estados clave como Miranda y Aragua, ha ordenado el despliegue de su comando de defensa para enfrentar a la fuerza militar de Estados Unidos.

El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que Maduro fue «capturado y sacado» de Venezuela, mientras que la vicepresidenta de ese país, Delcy Rodríguez aseguró que «desconoce su paradero».

RC/REV

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