La Fundación Amor por los Animales y su Biodiversidad (APLAB) denunció públicamente, a través de sus redes sociales, el uso y consumo ilegal de la rana gigante del lago Titicaca (Telmatobius culeus) en restaurantes ubicados en la localidad de Tiquina y en el tramo carretero hacia Copacabana, y solicitó acciones inmediatas a la Policía Forestal y de Medio Ambiente (Pofoma) y a la Secretaría de la Madre Tierra de la Gobernación de La Paz para frenar esta práctica prohibida.
Según el pronunciamiento difundido por APLAB, la comercialización y consumo de esta especie constituye una grave infracción a las normativas nacionales vigentes, que protegen la vida silvestre y prohíben estrictamente el uso de animales silvestres con fines alimenticios. La situación se agrava —remarca la fundación— porque la rana gigante del Titicaca está clasificada en peligro crítico de extinción, por lo que cualquier forma de aprovechamiento representa una amenaza directa para su supervivencia.
La organización ambiental instó a la Gobernación paceña, a través de su Dirección de la Madre Tierra, y a Pofoma a sancionar a los establecimientos que incurren en esta actividad ilegal y a implementar un monitoreo permanente en la zona para evitar que se promueva el consumo de esta especie protegida.
APLAB también rechazó la justificación del consumo como práctica cultural, señalando que ningún argumento de esa naturaleza puede estar por encima de la protección de la biodiversidad y del cumplimiento de la ley. En ese marco, pidió la intervención inmediata no solo del restaurante denunciado, sino de cualquier otro local que utilice fauna silvestre para consumo.
La fundación expresó su expectativa de una respuesta pronta y efectiva por parte de las autoridades, en resguardo de la vida silvestre y del patrimonio natural del país.
DEFA/Revista Estamos Vivos

