El abogado Eduardo León aseguró que las irregularidades en la gestión del Fondo Indígena habrían causado un perjuicio al Estado boliviano superior a los 4.000 millones de bolivianos. Sus declaraciones se dieron durante una entrevista, luego de que el expresidente Luis Arce Catacora fuera aprehendido en relación con este caso.
“No se hizo ningún proyecto de desarrollo y se logró un gasto de 4.200 millones de bolivianos”, afirmó León, quien señaló que, según la investigación, se identificaron 54 transferencias bancarias por un monto total de 46,4 millones de bolivianos que no fueron reportadas por la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF).
El abogado indicó que la UIF, dependiente de Arce, nunca informó al Ministerio Público, y que este dinero “se desapareció”. Además, cuestionó los horarios inusuales de las transferencias, que se realizaban entre las 20:00 y las 4:00, señalando que la ley prohíbe la transferencia de recursos públicos a cuentas particulares.
Según León, Arce tenía una responsabilidad directa y jerárquica en la gestión del Fondo. “Él era la persona que guardaba los recursos económicos, disponía los recursos económicos, tenía que haber fiscalizado y finalmente debería haber procedido a auditar esos recursos”, explicó.
Como evidencia, León mencionó un acta notariada de 2010, en la que presuntamente Arce habría instruido la apertura de cuentas personales para agilizar desembolsos. “Dispone que se abran cuentas particulares donde él va después a arreglar”, afirmó el abogado. Finalmente, León señaló que solo 20 dirigentes recibieron más de 102 millones de bolivianos, citando nombres y montos específicos, como parte de las pruebas presentadas en la investigación.
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