Brayan Aguilar, un joven emprendedor de La Paz, se ha convertido en una alternativa económica para cientos de vecinos de la zona Max Paredes ante el reciente incremento del precio del pan de batalla. Desde hace cuatro días, instala cada mañana un puesto frente a la Subalcaldía de la zona para ofrecer pan a 0,50 centavos, una diferencia de 30 centavos respecto al costo en tiendas y panaderías.

La iniciativa ha generado largas filas desde temprano. Aguilar explica que su motivación nació al ver que muchas familias ya no pueden adquirir el pan al nuevo precio. “Me animé a hacer el pan porque hay personas con pocos recursos que ya no pueden comprarlo a 0,80 centavos. Muchos deben partir un pan para comer, por eso vendo mis panecitos”, expresó.

Aunque no elabora marraqueta, su oferta incluye variedad: cauca, cuernito, sarnita y chamillo. Con medio quintal de harina logra producir alrededor de 1.200 panes cada mañana, que vende entre las 08:00 y las 09:00. Casi siempre termina la jornada sin una sola pieza disponible.

La propuesta surgió luego del anuncio del alcalde Iván Arias, quien autorizó a los ciudadanos a vender pan en plazas y parques como una medida para contrarrestar el alza del precio. Con ese aval y el apoyo del subalcalde Rodrigo Esquivel, Aguilar instaló su punto de venta en Max Paredes.

Los vecinos, además de valorar la iniciativa, han expresado críticas a los panificadores tradicionales. Una ama de casa comentó que el precio elevado no corresponde a la calidad del producto: “Está muy mal que hayan subido el precio y además le meten mucho bromato; se nota que el pan está amargo”. Otra vecina añadió: “Dicen que no se gana, pero tienen varias propiedades. ¿De dónde tienen para subir tanto el precio?”.

El éxito de Aguilar refleja la necesidad de alternativas accesibles para la población y demuestra el impacto de iniciativas ciudadanas en medio de un contexto de incremento de costos que afecta directamente a la canasta familiar.

Revista Estamos Vivos 

Compartir en