La participación de Surinam en el repechaje hacia el Mundial 2026 está en duda debido a una crisis legal que atraviesa su Federación de Fútbol (SVB), situación que podría beneficiar directamente a la selección boliviana en la ruta clasificatoria. La FIFA analiza de cerca el caso después de que un tribunal civil ordenara el embargo de las cuentas de la SVB tras una impugnación a las recientes elecciones de la dirigencia.

El conflicto estalló cuando grupos opositores liderados por Oldenstam y Kurban recurrieron a la justicia ordinaria para cuestionar los comicios internos de la federación. Este hecho contraviene las normativas de la FIFA, que prohíben resolver disputas deportivas en tribunales civiles. De confirmarse la falta, la SVB podría enfrentar sanciones severas, incluida la suspensión de toda actividad internacional.

La crisis institucional se agrava con la renuncia reciente del entrenador Stanley Menzo, dejando a Surinam sin director técnico para el duelo del 26 de marzo ante Bolivia, que será dirigido por Óscar Villegas. Sin cuentas habilitadas, sin cuerpo técnico y bajo investigación, la federación surinamesa trabaja contrarreloj para revertir las medidas judiciales y notificará a la FIFA para intentar frenar una eventual suspensión.

La SVB calificó de “ilegales” las acciones de los opositores y sostiene que buscan bloquear el funcionamiento del fútbol surinamés. Mientras tanto, prepara una apelación contra la incautación de sus recursos financieros. Si la sanción llega a concretarse, Bolivia avanzaría automáticamente a la siguiente fase del repechaje, donde se mediría directamente con Irak, acercándose al sueño de regresar a un Mundial después de 32 años.

Revista Estamos Vivos 

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