El Banco Central de Bolivia (BCB) advirtió que, al momento de la transición de gobierno el 7 de noviembre de este año las reservas internacionales del país alcanzaban 3.167 millones de dólares, pero con apenas 52 millones en divisas líquidas; el resto estaba concentrado en oro.  El presidente del BCB, David Espinoza, explicó que el oro no puede considerarse un activo inmediatamente transable, lo que complicaba la liquidez para cumplir compromisos externos y obligaciones del Estado. 

Aunque el reporte reciente, al 2 de diciembre, muestra una mejora leve con 75 millones de dólares en divisas y 3.126 millones en oro, más Derechos Especiales de Giro como complemento, Espinoza advirtió que la situación sigue siendo “de bajo nivel”, lo que obliga a revisar las estrategias de administración de reservas. 

Para revertir esta fragilidad financiera, el BCB anunció que evaluará el actual esquema interno de compra de oro. “Los esquemas deben ser homogéneos, transparentes e iguales para todos”, afirmó, y no descartó su suspensión. 

Además, la autoridad recordó que el Gobierno planea crear una empresa mixta público-privada dedicada a la producción y comercialización de oro. Esta iniciativa de largo plazo busca reforzar las reservas internacionales y generar ingresos sostenibles para el país. 

Revista Estamos Vivos 

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