La futura eliminación de aranceles para la importación de equipos tecnológicos en Bolivia generará efectos sociales y económicos inmediatos, según el analista económico Pablo Camacho. La medida, que aún debe ser promulgada y reglamentada, busca abaratar costos para los consumidores y restar incentivos al contrabando.
Camacho señaló que, en una primera fase, los comercios formales mantendrán sus precios actuales hasta agotar el stock adquirido bajo el régimen arancelario vigente. Los ajustes se sentirán en los nuevos lotes de productos, que ingresarán al país sin el pago de estos tributos.
Desde su perspectiva, el impacto también alcanzará al mercado informal, donde los precios deberían reducirse ante la desaparición del “costo de internación”, un componente que según afirmó se asociaba a prácticas de corrupción. “Van a bajar los precios. En los comercios formales se reflejará en el nuevo stock, y en el mercado negro el impacto será igual de fuerte”, indicó.
El analista considera que la iniciativa representa una estrategia de Estado para combatir el contrabando sin necesidad de ampliar operativos ni destinar mayores recursos a la Aduana. “Esta es la mayor lucha contra el contrabando, porque quienes se dedicaban a ingresar mercancía ilegal perderán atractivo en esa actividad cuando el arancel es cero”, sostuvo.
Camacho recomendó esperar la normativa final para conocer el alcance definitivo de la reducción de costos al consumidor, pero destacó que la decisión apunta a un beneficio social directo. “Esta medida de orden social del presidente Paz facilitará y mejorará la calidad de vida de los bolivianos”, concluyó.
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