El Gobierno anunció su intención de abrogar el Impuesto a las Transferencias Financieras (ITF), el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF), el Impuesto al Juego y el Impuesto a las Promociones Empresariales (IPE). La medida fue calificada como “positiva” por el analista económico Rubén Arias, quien considera que la supresión de estas cargas tributarias generará un entorno más favorable para el sector privado.
Arias explicó que la eliminación de estos tributos reducirá la presión sobre los empresarios, actores que según destacó cumplen un rol clave en la inversión y dinamización de la economía boliviana. “Es una señal importante. La gente va a empezar a repatriar su dinero. Existe un ambiente más favorable para desarrollar actividades con menor presión”, sostuvo. Sobre el ITF, el especialista apuntó que su desaparición podría traducirse en una disminución de costos financieros para quienes desarrollan actividades productivas, lo que contribuiría a mejorar la competitividad del país.
El analista también recordó que la creación del Impuesto a las Grandes Fortunas en 2020 generó incertidumbre entre los contribuyentes con patrimonios superiores a Bs 30 millones, lo que llevó a muchos a retirar sus capitales del país ante el temor de procesos de fiscalización.
Finalmente, Arias destacó que los cuatro impuestos en cuestión representan menos del 1% de la recaudación nacional y que su administración implicaba costos operativos superiores a lo que se lograba recaudar. Por ello, aseguró que su eventual eliminación podría tener un impacto más eficiente en la gestión tributaria sin comprometer los ingresos del Estado.
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