Con una final de infarto y una tanda de penales que cortó la respiración, el equipo del Colegio Dora Schmidt se consagró campeón absoluto de la primera Copa Joya Juvenil del Bicentenario, un torneo que quedará grabado en la memoria de toda la comunidad presente.

Ni el viento frío de octubre pudo enfriar el ambiente. Las tribunas vibraban, los tambores resonaban y cada mirada estaba fija en la cancha. El marcador 1-1, con un empate agónico de Irene Nava del Castillo en el último minuto, encendió la tensión. Pero el destino tenía reservado un final digno de película: ¡los penales!

Ahí apareció el héroe de la tarde Justin Flores, arquero y capitán del Dora Schmidt, voló dos veces para detener los disparos rivales y desató el grito más esperado “¡Campeones!”

Entre abrazos, lágrimas y banderas ondeando al viento, los jóvenes celebraron el sueño cumplido. Desde la cancha, el alcalde Iván Arias compartió la alegría y entregó los trofeos a los finalistas, destacando el espíritu deportivo de cada participante “Felicidades a todos los equipos, a los mejores jugadores, arqueros y a quienes dieron todo en esta final. El deporte es vida, salud y educación; es el camino del progreso”, expresó emocionado.

El podio se completó con Domingo Savio, en tercer lugar, e Irene Nava del Castillo, digno subcampeón. Pero el brillo mayor fue para Dora Schmidt, que alzó la copa y el reconocimiento del público.

Premios y reconocimientos:

  • Mejor arquero: Justin Flores (Dora Schmidt)
  • Goleador: Lionel Cama, con 20 goles
  • Mejor jugador del torneo: Neymar Mamani (Dora Schmidt)

Además, el municipio premió el esfuerzo con 20.000 bolivianos para el campeón, 7.000 para el subcampeón y 3.000 para el tercero, junto con becas académicas del Instituto Benjamín Franklin, la Universidad Unitepc y cursos de inglés del Instituto Técnico Nueva Bolivia.

“Hoy no solo ganaron un campeonato, ganaron oportunidades para su futuro”, subrayó Arias al entregar los cheques y las medallas.

En medio de selfies, música y abrazos interminables, un cartel improvisado lo decía todo “Dora Schmidt, campeón de corazón.”

Así cerró una jornada que unió a colegios, familias y autoridades en torno a un mismo grito: ¡El deporte nos une y nos impulsa a seguir soñando!

Revista Estamos Vivos

Compartir en